Salir a comer con mis abuelos era todo un acontecimiento. Había que vestirse bonito, portarse bien y aplicar las reglas de etiqueta que mi mamá reforzaba rigurosamente todos los días durante la cena.
Hoy cuando corrijo a mis hijas yo hablo pero la voz que escucho en mi cabeza es la de mi mamá. Mi mamá tenía palabras clave:
“Codo”: Bajar los codos de la mesa.
“Cambia”: Pasar el tenedor de la mano izquierda a derecha después de utilizar el cuchillo para llevar la comida a la boca.
“Boca”: Masticar con la boca cerrada o no hablar con la boca llena.
“Sin dedos”: No se monta la comida en el tenedor con los dedos, se empuja con el cuchillo. Hacerlo con los dedos era una ofensa mayor en la mesa.
A veces no hablaba mi mamá, solo nos miraba y automáticamente uno se corregía. La mirada era el método de corrección utilizado en lugares públicos.
Supongo que esas son las reglas que #QueridaJulia inculcó en ella y sus hermanos y las cosas pasan de generación en generación y lo que me abombaba de niña hoy lo agradezco.
Volviendo a las cenas… ir a restaurantes con Pepito y #QueridaJulia, era maravilloso. Era sinónimo de unión familiar.
Cuando llegaba el menú, podías pedir el plato que quisieras, ver la parte de los precios jamás preocupaba a nadie. Pepito fue espléndido hasta su último momento de lucidez.
Ya les había contado que Pepito y #QueridaJulia siempre le decían a mi mamá después de llevarme a comer o escucharme pedir del menú “Carmen, a esta chiquilla yo te la visto, pero no te la alimento”. Y es que a mi siempre me han gustado los langostinos y a donde iba era lo que pedía. Me gustan en todas sus presentaciones. Los langostinos usualmente son de los items más caros de cualquier menú. Eso lo aprendí cuando empecé a pagar mis propias cuentas en los restaurantes y me duele en el bolsillo. Así que yo me veía bien linda en los restaurantes con mi plato cariñoso y mis buenos modales. Tengo una destreza especial para pelar langostinos y camarones con cuchillo y tenedor.


En el recetario de #QueridaJulia hay muchas recetas para preparar langostinos y camarones. Esta receta tiene curri que me gusta mucho, pero tiene también pasitas, hace unos años solo por eso la hubiese descartado yo detestaba encontrarme con pasas o pasitas en la comida salada. Ahora entiendo que tienen un porqué de estar y me encanta.
Lo que antes uno aborrecia ahora uno lo aprecia, gracias #QueridaJulia y Pepito por la educación, gracias mamá por inculcarla. Ahora me toca a mi con mis pollitas que no entienden porqué las molesto tanto durante la cena, como me decía mi mamá “ya verán… ya verán cuando tengan hijos, ya verán”

Receta 25: Langostinos al curri