La hora favorita de  #QueridaJulia era el happy hour. Si llegabas a la casa de mis abuelos entre 5:00 y 6:30 p.m. te encontrabas a #QueridaJulia y a su querido Pepito en el balcón tomándose sus drinks. El drink favorito, vodka en la rocas. Alzheimer’s se llevó lo mejor de mi abuela, pero no se llevó ni la mirada de amor hacia Pepito ni su gusto por los happy hours.

#QueridaJulia y su adorado Pepito.

Al principio, cuando #QueridaJulia comenzó a tomar medicamentos para tratar de comprarle tiempo a su cerebro, le dijeron a mi abuelo y a sus hijos que mejor no tomara… se lo llegaron a quitar, entonces #QueridaJulia, desde su mundo, le robaba el trago a mi abuelo. Era todo un tema, a Pepito no le hacía mucha gracia. A mi abuela le ponían un vaso con agua y hielo a las cinco de la tarde, ella lo probaba y lo dejaba; se ponía furiosa. Miraba al que se le pusiera enfrente con cara de odio; con el dedo índice golpeaba la mesa hasta que llegara el vodka o se tomaba el de Pepito. Eso me causaba (y me causa todavía) mucha gracia, pero a la vez mucha tristeza… eso para mí era la señal de que ella estaba allí, solo que Alzheimer’s no la dejaba expresarse.
Junto a los drinks siempre había algo de picar, nunca faltaban los palitroques de panadería Pita Pan, las pepitas de marañón, las nueces mixtas o el pop corn de microondas… cómo le gustaba eso a #QueridaJulia… hasta que lo tuvimos que dejar de hacer porque se atoraba.
Se han leído todo esto y no les he dicho nada de las empanadas. Las empanaditas causan en mí casi que lo mismo que los sandwichitos de pollo de los que les conté el otro día. Me emociono cuando las veo; para mí las empanaditas son sinónimo de bautizo, showers, cumpleaños, que si para recibir a los invitados antes de una cena, toda fiesta que se respeta tiene que tener empanaditas de algo… mis favoritas son las de queso.


En el recetario me encontré con dos recetas para empanadas, unas de carne y unas de queso, las dos con masas diferentes. Escogí las de queso no por favoritas, sino porque la masa lleva Cream of Wheats, un cereal para desayuno. En la foto las ven medio paliduchas porque se me olvidó hacerles el baño de huevo, cuando ya había hecho 50 empanadas estaba desesperada, quería terminar; mis respetos a todos los que hacen miles de empanaditas al día.
Conversando con mi mamá sobre las dichosas empanadas, me dijo enseguida que seguramente la receta era de Petra, la señora que ayudaba a #QueridaJulia en la cocina. Petra ponía a mi mamá y a sus hermanos a ayudar en la elaboración de las empanaditas que ofrecería #QueridaJulia en una cena especial con sus amigos para picar con sus drinks ese día, o si había un tiempito de ocio las preparaba para congelar, para el día que había que atender a alguien en un apuro. Es que hasta hace no mucho en Panamá no había un catering en cada esquina que vendiera empanaditas, y menos que te las vendieran congeladas y tú tenerlas por si acaso en el congelador, las empanaditas las hacía la tía de… la cocinera de… o en Delicias de Francia, que quedaba en Carrasquilla o en Bella Vista, según me cuenta mi mamá.
#QueridaJulia… o Petra… las empanadas quedaron muy buenas, mi hija Marifer dice que la próxima vez las haga de pollo… querida hija… te vas a quedar un ratito esperando que las vuelva a hacer; por mientras, puedo mandar a pedir unas por Whatsapp y me llegan en moto a la casa, no me tengo que ni mover para poder disfrutar de unas empanaditas.

Receta 17: Empanadas de queso

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