Hace tres años, Alfonso De La Espriella y su esposa Erika May Osorio encontraron una casa en calle 72 este, San Francisco. La casa no se veía a simple vista desde la calle, estaba escondida, de ahí el nombre del restaurante.
Foncho, como le llaman sus familiares y amigos, Erika y su socio Juan Antonio de León se enamoraron de la casa, y por un año trabajaron en ella para quienes la visitaran sintieran la misma magia que los enamoró a ellos.

Para Foncho lo más importante en esta vida es la familia. Sus padres le inculcaron la importancia de atender bien a quien lo visita a su casa, filosofía que ha aplicado en su restaurante, por eso su cuenta de Instagram @casaescondidapty, sus publicaciones siempre están acompañadas del hashtag #micasaessucasa. Casa Escondida hoy es un lugar acogedor de luces tenues, rodeada de verdor.

Codillo de cerdo cocido a baja temperatura al horno, por 5 horas y piel crocante, chicharrón.

Hamburguesa de Falafel, falafel de garbanzo con humus, rucula, cebolla morada encurtida, salsa de yogur especiado, tomate, pepino y aguacate.

Mero Masala, filete de mero con lentejas rojas Garam Masala, berenjenas ahumadas, yogur, ajo y chimichurri de yerbabuena, albahaca y perejil.

La visión de Foncho y su equipo de trabajo es una realidad; servir #comidaricaycasual; otro de sus hashtags recurrentes. A todos los platos del menú Alfonso les tiene cariño, pero su consentido es codillo de cerdo, plato que lleva más de dos años sirviendo y perfeccionando constantemente.
Casa Escondida abre de lunes a sábados para almuerzos y cenas.